miércoles, 15 de julio de 2009

226 aniversario de la inmolación de Leoncio Prado


Para Leoncio Prado, Patria y Libertad eran en su espíritu una sola realidad.

Es el héroe peruano que cuando iba a ser fusilado le dijo a los invasores chilenos : " Sabed que las balas del enemigo no matan y que morir por la patria es vivir en la inmortalidad de la gloria".

Fue fusilado por el delito de defender a la patria: ¡Qué gloriosa e inmortal muerte!

Después de 226 años del inmortal sacrificio, es natural que acudan a nuestras mentes todos y cada uno de los pasajes de su rica y ejemplar vida y resaltar su imagen resulta saludable en época de crisis cuando abundan los traidores y vendepatrias.

El 15 de julio de 1883 fue el holocausto en Huamachuco de uno de los personajes más significativos de la peruanidad.

Leoncio Prado fue un hombre que nació predestinado para el heroísmo cayó herido , hecho prisionero y luego fusilado por lo invasores chilenos por el delito de defender a su patria.

Nació en la ciudad de Huanuco el 28 de agosto de 1853 y sus padres fueron el coronel don Mariano Ignacio Prado- quien llegó a ser presidente de la República- y doña María Avelina Gutiérrez.

Una especie de sino inmortal lo llevó siempre a situaciones trascendentales y le permitió destacar en primera línea, con caracteres grandiosos y admirables.

Desde la niñez siguió un derrotero de grandeza. En la edad en que los niños piensan en jugar, casi a los diez años, , él tomó parte en los combates de Abtao y del Dos de Mayo de 1866.

Es el héroe peruano que cuando iba a ser fusilado le dijo a los invasores chilenos: " Sabed que las balas del enemigo no matan y que morir por la patria es vivir en la inmortalidad de la gloria".

Estas expresiones, plenas de grandiosidad humana, del más encendido y puro amor a la Patria , corresponden al héroe más joven que ha tenido la nacionalidad peruana : Leoncio Prado.
La Patria fue para él el valor más alto, la clave de la vida misma.

Él pensaba que si la Patria no subsiste, nada merece seguir existiendo. Si la Patria vive, aunque sus propios hijos mueran , el camino queda abierto para las más grandes realizaciones.

La muerte de uno no importa, porque es vida en la inmortalidad de la gloria.

Ese 15 de julio de 1883, antes de que lo fusilen, el Capitán Benavente del ejército chileno, uno de sus ejecutores, le dio una diminuta pluma y el héroe peruano escribió una carta a su padre en estos términos: " Huamachuco, 15 de julio de 1883. Señor Mariano Ignacio Prado. Queridísimo padre: "Estoy herido y prisionero; hoy a las 8 :30 am debo ser fusilado por el delito de haber defendido a mi patria. Le saluda su hijo que no le olvida. Leoncio Prado".

Después de escribir a su padre, se irguió en su lecho donde permanecía herido en una pierna como resultado de la batalla de Huamachuco, llevado a cabo entre el ejército peruano y el ejército chileno , el 10 de julio de 1883, durante la infausta Guerra del Pacífico y tomó la taza en la cual bebiera momentos antes el ùltimo sorbo de café , sacudió la cucharilla advirtiendo a los cuatros hombres que formaban el pelotón de fusilamiento : al primer golpe de esta cuchara al platillo, preparan sus armas ; al segundo, me apuntan y al tercer golpe, me disparan".

Se inmortalizó en Huamachuco , cuando le faltaba más de un mes para cumplir treinta años de edad que constituyen una trayectoria robusta de civismo, honestad, moralidad, austeridad , amor a la Patria.

La personalidad de Leoncio Prado respondió a las expectativas que le correspondía a su generación joven de su época cuya preocupación era el afianzamiento de la libertad americana y luchó desde muy pequeño para que se consolidara definitivamente las autonomía de los pueblos americanos.

En él se fundía Patria y Libertad como una sola realidad . Una y otra se condicionaban mutuamente y se servían recíprocamente de soporte.

Este insigne héroe peruano no aceptaba a jamás que la libertad de su Patria sufriera menoscabo y, tampoco, la inagotable generosidad de su espíritu aceptaba que la Patria de otros, estuviese disminuida o subyugada.

Esta forma de pensar y sentir , profundamente arraigada en su espíritu , el enlace entre Patria y Libertad, guió toda su sorprendente existencia.

Aún niño, en época de en que a edad muchos están dedicados a los juegos infantiles , Leoncio Prado se entrenó en sus primeras armas en el fragor de los combates, luchó en Abtao , luego en el Puerto del Callao.

Estuvo en la valerosa jornada del 2 de Mayo de 1866, defendiendo a la Patria de la invasión española.

Más tarde los veremos luchando con valor por la libertad de Cuba; héroe de actos de arrojo y epopeya como la captura de la barca "Moctezuma.

Luego se alistó al l servicio de las enseñas patrióticas de Nicaragua y Honduras.

Cuando el héroe peruano, junto con otros patriotas cubanos, capturó la barca española "Moctezuma", dirigió una proclama al pueblo cubano : " Hay momentos en que son inútiles las palabras; entonces, los hechos deben hablar. Y hoy estamos en uno de ellos. Todo debe desaparecer ante la Patria y todo corazón debe hacer votos por su felicidad".

La vida de Leoncio Prado fue guiada por estos pensamientos.

La proclama al pueblo cubano tuvo la virtud de sintetizar, admirablemente, las normas morales que sirvieron al héroe para enrumbar su vida.

Por eso, cuando examinamos de cerca su figura y penetramos en la intimidad de su biografía, encontramos siempre la acción sobre la palabra y la inquebrantable decisión de anteponerlo todo ante la imagen de la Patria.

Aún niño, hizo tantas cosas a esa edad y vivió tanto en tan poco tiempo .

Sin lugar a dudas, Leoncio Prado es un paradigma para los niños de todos los tiempos y de todas las latitudes.

Aún no había cumplido 13 años y era considerado “ héroe nacional” y fue condecorado dos veces .
A esa edad, ya tenía un código de moral resplandeciente al que supo sujetar todos y cada uno de los actos de su vida.

Era un niño peruano que renunció a los engreimientos y los halagos que podía ofrecerle su condición de hijo del Presidente de la República , Mariano Ignacio Prado.

Prefirió embarcarse en cambio en las aventuras más difíciles y peligrosas que un hombre puede abordar teniendo como meta un solo objetivo: servir y defender a la patria y a la libertad.

Cuando se enteró , estando en el Instituto Richmond de los Estados Unidos de Norteamérica que patriotas cubanos libraban campaña para liberar a la isla de la dominación española, escribió a su padre solicitándole autorización ( estaba como becario) para plegarse a la lucha libertaria( mayo de 1875).

Su padre, respondió : " No hay pueblo en el mundo que no honre y recompense a los fundadores de la independencia. Yo deseo que tú seas de los que forjen la libertad de Cuba. Con tal deseo, hice que se te dieran dos años de licencia para servir a Cuba".

El padre consideraba que no había propósito más grande ni más noble que las guerras por la independencia de un país.

Por ello, cuando cayó herido y prisionero, su figura era familiar para los jefes del ejército chileno y no fue fácil fusilar a un héroe de la talla de Leoncio Prado.

¡Decisión tremenda para el invasor chileno!

La figura de Leoncio Prado inspiraba respeto, admiración, hasta diría, cierto temor.

Fue para los oficiales del ejército chileno una decisión difícil y amarga, en el que por extraordinaria paradoja, el único sereno y firme en la grandeza de espíritu, n esos momentos , el momento de la muerte y del sacrificio, era el militar peruano , coronel Leoncio Prado.

Así, trágicamente, culminaba el tránsito de Leoncio Prado por la tierra , por la Patria, a quien le entregó su vida desde los s primeros días de su valerosa niñez.

En la escala de valores, el héroe sabe anteponer siempre los intereses de la Patria a los intereses personales.

Para él no hay más ideal que servir a su nación y contribuir a su grandeza.

De allí que a nadie mejor que a él le son aplicables esas hermosas expresiones que hemos invocado al iniciar este relato de su vida : “Sabed que las balas del enemigo, no matan . Y que morir por la Patria es vivir en la inmortalidad de la gloria”.

Otra de sus frases inmortales es " La muerte de uno por la patria no importa, porque es vida en la inmortalidad de la gloria ".

Se inmortalizó en Huamachuco , cuando le faltaba más de un mes para cumplir treinta años de edad. Esos 30 años de Leoncio Prado constituyen una trayectoria robusta de moralidad, de civismo y de austeridad , puesta al servicio de la patria.

De esta manera , este insigne patriota peruano pasó a ser símbolo del amor al Perú y a la Libertad. Hoy sus restos se guardan en la Cripta de los Héroes , donde anualmente recibe los honores de su alta calidad patriótica.

Pero, el nombre de Leoncio Prado ha sido motivo de múltiples homenajes en el Perú y en el extranjero , principalmente en Cuba. Monumentos, calles , provincias y lugares llevan su nombre.

En el Colegio Militar Leoncio Prado, de la Perla -Callao, existe un monumento en su memoria con el lema " Disciplina, Moralidad y Trabajo", donde se educa a la juventud peruana bajo las banderas de amor a la Patria y la libertad.

Al recordar y conmemorarse esta gloriosa efemérides, en época de oscuridad, cuando la patria peligra por la penetración económica( que no necesita invadirnos, porque en los hechos ya lo están haciendo) de los mismos chilenos que inmortalizaron al héroe más joven que tuvimos, evoquemos la majestuosa figura de Leoncio Prado para elevar nuestros espíritus hacia el plano más alto de la unción patriótica y desde tan elevado pináculo , mirando el panorama de nuestra vida colectiva, hagamos la solemne promesa de juntar nuestros esfuerzos , en un solo haz espiritual, a fin de conseguir que nuestras generaciones jóvenes resulten dignas del sacrificio del héroe , pues solamente así habremos asegurado con sólidas bases , el engrandecimiento de la Patria.

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