miércoles, 12 de diciembre de 2007

PERU: DULCE Y CRUEL

PERU: DULCE Y CRUEL
¿ Cómo somos los peruanos ?
"La idiosincrasia de los peruanos los lleva a ser pasivos-agresivos y pasivos-dependientes. Hablando de las clases populares bajas, nos gusta estar dominados por los autócratas, por los tiranos “( Martín Nizama Valladolid, Director del Hospital Honorio-Delgado – Hideyo Noguchi)
Esto que expresó el psiquiatra , Martín Nizama Valladolid, Director del Hospital Honorio -Delgado -Hideyo Noguchi en una entrevista donde trató de la idiosincrasia de los peruanos , me obligó a revisar algunos apuntes que tenía sobre el particular con la convicción de que jamás podremos entender a nuestros paisanos si no sabemos cómo somos realmente .
Es Perú está lleno de sorpresas, imprevistos y deliciosas jactancias. Hemos creado un terreno fèrtil para el pícaro, el sinvergüenza, el vivo. Más que el valor o entusiasmo, lo que nos define es la pendejada.
Tenemos una desidia cotidiana y un mediocre conformismo . Acaso ello explica nuestra escasa imaginación y el exceso de cinismo de nuestras elites.
La inteligencia, el arte, la creación están sistemáticamente excluidas del discurso dominante de nuestros medios de comunicación, predomina la prensa piraña o mercenaria .
Es indispensable vivir en el Perú para encontrarle cierta lógica a lo absurdo. porque desde fuera nadie con dos dedos de frente puede entender nuestra realidad que supera a la fantasía.
Tenemos una perversa proclividad por coquetear con el mal y apostar por la derrota , lo que parece endémico.
Somos proclives a la inmoralidad como doctrina, por la componenda como un consenso mal entendido. A los corruptos los nombramos "zares" y les levantamos monumentos . A los honestos los perseguimos y arrinconamos porque son un fastidio.
Tenemos una cultura autoritaria y sumisa que nos lleva a seguir buscando líderes providenciales que nos alimenten de ilusiones.
El 75% de los jóvenes peruanos quieran irse del país y nuestros paisanos tienen que ganar premios en el extranjero porque en casa “nadie “ los reconoce porque tenemos una sociedad para el desprecio, el olvido , bien dijo Jorge Basadre : EL PERU ES DULCE Y CRUEL .
Aunque en los últimos tiempos haya desaparecido o esté en decadencia el viejo gamonal, en algunos lugares otros lo han reemplazado .
Acá impera la vara , la coima, la mordida , los ayayeros, los patas, los compadres , los padrinos.
Los adultos peruanos ignoramos el deber de estar muy cerca del alma de las nuevas generaciones, seducidas en muchísimos casos por la desinformación , por los primarismo imperantes en la televisión , por el cinismo o por el hechizo de las drogas.
Nuestro país como en Macondo o como en el Comala de Pedro Páramo , la realidad supera a la ficción.
Estamos en una sociedad post-conflicto donde la violencia sigue inserta en la sociedad.
La autoridad que emana del ataque, del grito, del miedo, es la que se vale en las calles, en las oficinas públicas, no es la razón, la legalidad y el consenso.
El autoritarismo y el miedo a la libertad anida en el subconsciente de gran parte de los peruanos.
Es un país donde existe una “moda autoritaria”: la prepotencia, intolerancia y odio gratuito. Existe inserta la cultura caudillezca que dificulta la creación de una cultura cívica y de una sociedad civil compuesta por ciudadanos.
La historia del Perú está llena de hombres providenciales, príncipes importados, libertadores filósofos, caudillos.
El caudillismo como política obsesiva, engendró mimesis, es decir, el deseo repetitivo de otro caudillismo.
Como todo pueblo historicista, tratamos de descubrir el mañana en el ayer. Nuestra indagación sobre la identidad nos ha conducido a excesos. El Perú no es solo lo andino, existe una exageración o hipóstasis ancestral. No se puede reducir la variedad, ni los legados étnicos y culturales que son diversos.
Es un país de mitos . Por ejemplo, " El mito del país rico". La verdad es que nunca lo fuimos .
Un país puede parecer ser muchas cosas , pero nunca una metáfora equivocada : ¿ Vale un Perú ? Dejamos que este sofisma diese la vuelta al mundo, que sobreviva aquella quimera cuando se habían perdido los filones de plata y lo incorporamos como una verdad intangible en nuestra memoria colectiva.
Somos una sociedad con problemas modernos de clase e inveterados de casta. Todavía los oficios coinciden con la piel.
Se sigue atribuyendo oficios y estatus según la especialización étnica. El sistema de castas es un mecanismo social basado no en la igualdad sino en la desigualdad y en un orden jerárquico.
En sentido estricto, se puede hablar de castas cuando una sociedad está dividida en grupos humanos especializados y jerárquicamente superpuestos , no tolera a extraños ni mestizos, ni tránsfugas de una profesión a otra. Como sociedad jerárquica, los grupos sociales se yuxtaponen dentro de una jerarquía por todos admitidas. Herencia de la Colonia, sistema fundado en la jerarquía y el rango, y a cuyos fines se plegó el dinero.
Las prácticas discriminatorias de carácter interracial son frecuentes y no son sólo estatales sino societales .Están en el ánimo de la gente y en los usos más corrientes.
La Colonia nos legó un código de identificaciones, lo formal, lo rígido, la pompa, el ritual de parecerse y despreciarse.
La herencia de haber pasado de ser un imperio a 300 años de dominación española, hace que tengamos baja autoestima y que el peruano necesite el látigo.
El racismo solapado está en el orden de los discursos y en menor parte, a las aptitudes , gestos de menosprecio y hasta la discriminación.
Los campos étnicos se oponen entre sí.
Heredamos de la Emancipación el militarismo, la intervención en política de los militares. El militarismo no elimina la alternancia caudillezca, sólo la interioriza y la incuba, por el tiempo que sea necesario.
Estamos siempre al borde de la Guerra Civil, porque el enfrentamiento es una constante peruana. Dos personalidades que conllevan por anularse mutuamente: Prado -Piérola, Piérola-Cáceres, Atahualpa-Huáscar, Haya de la Torre- Mariátegui, Haya -Belaúnde, Haya-Velasco, Vargas Llosa-Fujimori y contra todos, Abimael Guzmán.
Se confunde guerra con política : al adversario se le vence, al enemigo se le extermina.
Existe el “Todo Vale”.
Significa que uno puede servirse de cualquier medio para alcanzar lo que quiere. La viveza criolla es un principio de conducta en todas partes , desde la Parada hasta el mundo de los empresarios yupies pagados por la banca mundial para privatizar totalmente la economía peruana.
El mercado político sigue siendo muy estrecho, alejado de los humildes, por momentos incomprensibles, posponiendo la aparición de una clase o categoría dirigente. Es por ello que la política es un drama, una escena reducida, una Iliada y Odisea de unos pocos.
Los intelectuales en el Perú han hecho el país y también lo han desecho. Es conocida la ambición bien criolla del máximo poder.
El rebelde intelectual en Europa no precisa competir por el poder y menos ocuparlo para hacerse escuchar, le basta con dirigirse a la opinión pública.
La cultura del delito. En todas partes se cuecen habas. No es exclusividad del Perú. Los delitos de corrupción son vistos como algo normal en la Administración Pública.
En el Perú nadie se va y casi nadie es sometido a la justicia, a los corruptos se les levanta monumentos y a los honestos se les persigue. Los poderosos se rasgan las vestiduras si alguien osa denunciarlos. La corrupción es dinámica y se ha extendido en las ultimas décadas, se ha organizado empresarialmente como economía subterránea en las mafias del narcotráfico, el contrabando, etc. Se esconde en la informalidad, ha penetrado aparatos claves del Estado, funciona en el mercado mundial, no se considera un problema nacional, no existe táctica ni estrategia para combatirla.
¿No crees que esto explica lo que está sucediendo actualmente en nuestro país ?
Acaso no es como mirarse en el espejo .

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